El reto del relato

El reto del relato

A partir de hoy día 20 enero de 2022 y hasta el 28 de febrero os invitamos a participar en nuestro divertido y sano juego del reto del relato. Decimos sano porque la escritura, igual que la lectura, pueden ser terapéuticas para liberar ese indeseado cortisol que nos general el estrés y que dispara la ansiedad.

¿En qué consiste el reto del relato?

Muy fácil, usando como fuente de inspiración cualquiera de los 5 haikus, escribir un microrrelato de un máximo de 250 caracteres. También podéis escribir un haiku o un poema con cualquier de las cinco palabras si os gusta más la poesía o la prosa poética.

¿Qué me aporta?

El mejor regalo será un chute de buen karma y muy buena energía por gentileza las personas que queremos premiar vuestra participación por animaros a escribir sin miedo. No es una competición, queremos que cada persona escriba lo que le sugiera la palabra o el haiku, que se deje llevar y escriba desde el corazón, dejando fluir, sin miedo a ser juzgado, escribimos para compartir y comunicar lo que cada uno sienta. No es un concurso literario, es algo cooperativo para disfrutar con la escritura y comunicar libremente lo que cada uno sienta. Además de ese regalo valiosísimo, al terminar el plazo del reto, haremos un sorteo entre los participantes y los agraciados recibirán uno de estos cinco jugosos premios.

¿Te emocionas y quieres escribir algo más extenso?

Fantástico, podeis seguir aqui en este blog, que es vuestra casa: www.serendipiascuriosas.com.

Así podéis explayaros con vuestros relatos o poemas pero procurad no pasaros de 1500 caracteres. Muy importante, el máximo de participaciones por persona es de 5. Tened en cuenta que lo que vuestras aportaciones las tenéis que enviar en contacto, simplemente las pegais allí y al día siguiente, o cuando pueda las publicaré, pero si tardo en publicarlas, tranquilidad, todas entrarán en el sorte igual que los micorrelatos y poemas subidos a instagram. Algo muy importante, por respeto al estilo personal de cada persona, no haremos ningún tipo de comentario y tampoco contestaremos para daros las gracias porque no da la vida.

Solo resta deciros que ánimo y adelante. Como dijo Teresa de Calcuta: “No todos podemos hacer grandes cosas, pero sí podemos hacer cosas pequeñas con gran amor”.

Si prefieres que te lo cuente, escucha el video y deja que tu mente fluya con el agua cristalina del río.

Relatos para el sorteo de El Reto del Relato.

Historias_en_la_red

https://serendipiascuriosas.com/contacto/

PROFUNDO

Sanar el corazón.

Como cada domingo desde hacía un mes, Lucía y su prima Raquel viajaban hasta Amaiur, situado en el valle del Baztán, es uno de esos pueblos que se suelen calificar «de cuento». Aquella villa las cautivó nada más verla, iban hablando animadamente, disfrutando del entorno «se sentían tan felices allí» como nunca les había sucedido en otro sitio. De pronto Lucía notó una mirada que la traspasaba, giró su cabeza y vio un rostro desconocido con sus ojos fijos en ella, un escalofrío recorrió su cuerpo, oyó sonar un tictac sin hora y un violín llorando, era como si en otro tiempo o lugar en un giro del destino se hubiesen ya encontrado.

Los nervios la hacían temblar, las palabras no salían de su boca como le ordenaba a su mente. Quería irse, gritarle a su prima, corramos, sin embargo, no podía moverse. Jamás había latido su corazón tan fuerte. Él se dirigió hasta ellas y se presentó: Hola chicas me llamo Iñaqui , Esther lo saludó educadamente y Lucía quería huir, temía que notara su nerviosismo, pudo por fin sonreír y decir casi en susurros su nombre. – Resido aquí y nunca os había visto ni coinciddidoo con vosotras y os juro que no olvidaría nunca vuestra belleza! – No, somos de Estella y tanto a mi prima como a mí nos encantó el primer día que lo visitamos. – Espero poder seguir disfrutando de vuestra compañía en otra ocasión y poder conocernos un poco más, hoy me esperan mi familia para comer, un placer, hasta muy pronto. Cuando él se fue alejando, aún se aceleraron más sus latidos al ver que sus ojos seguían mirándola y sonriéndole descaradamente. Lucía ¿nos vamos? Preguntó Raquel ¿qué te ocurre, estás pálida?… Parece que hubieras visto un fantasma. —No, no me pasa nada, solo un poco mareada debe ser el calor. Iremos a tomar un refresco o mejor un helado ¿te apetece?, vamos hasta la plazuela y nos sentaremos a descansar un rato, para que te recuperes en la terraza de una cafetería. Prima igual me tomas por loca, pero como bien has dicho, fue como ver un fantasma del pasado, mi corazón estuvo a punto de explotar, era ver al que fue un día el gran amor de mi vida, y unas lágrimas cayeron por sus mejillas. Raquel la creyó y para que se animara le dijo: Se me ocurrió una idea, me han hablado mucho de una vidente, varias amigas mías han ido, por lo que me han dicho es muy buena en sus predicciones. —¿Dónde vive, tú me llevarías? —En Zugarramurdi y por supuesto en cuanto me den su teléfono la llamo y quedó con ella. —¡Hazlo prima, y cuanto antes pueda mejor! Raquel se metió dentro de la cafetería para localizar el teléfono, volvió en pocos minutos. — Lucía, muy buenas noticias, mañana quedé con Victoria que así se llama la vidente para que nos reciba. Se abrazó fuertemente a su prima, gracias, gracias y le dio un sonoro beso. Al día siguiente bien temprano fue Raquel a recoger a su prima y así desayunar por el camino hasta llegar a Zugarramurdi. Tocaron a la puerta, al instante les abrió la mujer con la que había contactado su prima para que le pronosticara que iba a suceder con Iñaqui, ya que le habían asegurado que era una vidente reconocida desde su niñez, no estafaba a nadie, ni pedía recompensa económica por ayudar a la gente, y muy querida por sus vecinos, como por las personas que se desplazaban hasta allí a consultarle. Les sonrió y dijo: Hola chicas, sois muy puntuales, mientras miraba fijamente a los ojos de Lucía. —Hola Victoria, ella es mi prima Raquel quién contacto contigo por mí, no te importa que me acompañe ¿verdad? —Por supuesto que no, vamos a la sala, y deja de temblar, no tienes por qué temer nada. ¡Siéntate aquí dijo Victoria! ¿Aquí, junto a la mesa?, preguntó Lucía. —Sí, justo enfrente de la taza de café de la que debes beber y tu Raquel siéntate en algún sillón de los que hay junto al ventanal. —Perdona es que no suelo tomar café, porque me pone muy nerviosa y alterada. —Solo es un sorbo, necesito que lo hagas. Yo leo los posos, es una práctica muy antigua y se conoce como cafeomancia. Lucía bebió, Victoria tomó la taza entre sus manos y volcó sobre un pañuelo blanco los restos… «Aquello que quieras saber de tu pasado, presente o futuro, te responderán los posos que queden al final». De golpe, se sintió un frío intenso y un silencio sordo en toda la habitación que hizo que se mirarán las tres fijamente, calladas. Victoria entró en un profundo trance y empezó a hablar: Veo una mujer vestida de negro, su ropa es de otra época, está sentada en una silla, llora y llora sin cesar, mientras grita «¡mi hija! ¡Mi hija!». Junto a ella hay una chica muy joven, casi una adolescente acostada en un sofá, gime de dolor y con sus manos acaricia su abultada barriga ¡está embarazada! Gira su cabeza y mira con ojos suplicantes, sigue gimiendo de dolor. Es de noche, hay dos hombres, el más mayor lleva entre sus manos una bolsita que contiene unos polvos blancos, el otro mucho más joven discute acaloradamente con el viejo, le chilla arráncale la bolsa ¡dime que le has dado! ¡Estás loco! ¿Es algún abortivo? La habitación se oscurece aún más. ¡Dios mío, la chica está sangrando mucho, hasta sus manos están llenas de sangre! Su madre sentada a su lado, grita y llora, los hombres acuden, no se mueve «Esta muerta y con ella su bebé». Lucía temblaba ante la situación, le hubiera gustado irse, correr, Raquel también desde un sillón más alejado de su prima estaba asustada, confusa, ambas estaban aterradas mirando a Victoria y su cara de angustia y desesperación, en ese mismo momento gritó ¡¡Las han envenenado!! Están muertas, hay una palabra escrita en sangre «MARIA». Al decir estas últimas palabras abrió sus ojos y dio un fuerte suspiro de alivio, había vuelto en sí. «Al ahora, al hoy». Siguieron calladas durante mucho tiempo, parecía que las habían enmudecido. Lucía tus antepasados mataron a dos seres inocentes sin pecado alguno y llenas de amor, por lo tanto, vuestro apellido está maldecido y manchado en sangre. Chicas venid junto a mí y juntemos nuestras manos con toda nuestra fuerza para crear un campo energético para que nada ni nadie pueda perturbar esta sesión de compromiso del rompimiento de las cadenas kármicas ancestrales de vuestros antepasados, desde el primero inscrito en el árbol genealógico y liberar a todos de la maldición. Y repetir cada palabra que yo diga, no tengáis ningún temor. Asintieron con sus cabezas y unieron las tres sus manos y empezaron la oración. Invoco a los seres de luz, para que me guíen en este proceso de sanación kármica familiar, para transmutar todo patrón repetitivo de dolor, injusticia, enfermedad, o violencia en mi entorno familiar que se manifiestan por herencia genética. Libero, amo y perdono a todos mis ancestros y a las generaciones que me precedan. Limpio toda maldición de mi familia aquí y ahora conscientemente, transmutándola en luz y amor. Se olió un suave perfume de jazmines en flor en todo el cuarto… Chicas ya no hay odio alguno, solo amor. Sacó un papel, esto es un Papiro, en el antiguo Egipto lo llamaban flor del rey… Aquí llevas escrita una oración para limpiar la sangre inocente derramada por tus ancestros, tienes que repetirla cada noche, durante once días, al anochecer del día siguiente debes prenderle fuego en un recipiente de barro con alcohol y romero, lo harás junto a tu prima, lleváis el mismo apellido, tendrá aún más fuerza, tú debes rezarla en voz alta y clara, y ella debe repetir tus palabras mientras arde la llama. ¡Con ello terminaréis por completo con la maldición de los Zurivia! Sobre tu alma gemela, solo tienes que esperar que el universo salde su deuda contigo y solo seguir lo que te dicté tu corazón, es el único camino que te llevará hacía él. Ahora debemos despedirnos y olvidar todo lo vivido aquí. Podemos marcharnos tranquilas a descansar, mañana empieza un nuevo amanecer para vosotras y todo vuestro clan familiar. Lucía sintió unas nuevas alas de libertad, paz, sosiego para alzar el vuelo. Con nuevas ilusiones, deseos de tomar el rumbo al lugar que la hacía sentir, soñar, vivir su gran historia de amor junto a Iñaqui. Tenía la certeza de que así sucedería, sería su esposa y madre en un futuro de una niña a la que llamaría «María». Historias_en_la_red_

CORAXE

@emicafu
Saír das burbullas
Esta infinda pandemia trouxo ás nosas vidas, ademais de mortes e padecementos, un orixinal fato de palabras e termos ata entón adormecidas para o común dos mortais: coronavirus, anticorpos, panxolín, asintomático, desescalada, pcr, xel hidroalcólico…burbulla.
Esta última tiñámola asociada ao cava e en xeral ás bebidas que fermentaban, fervían ou se axitaban.
O Covid19 botou man desta analoxía cos globos ou coas pompas para definir o número de individuos que podían agruparse co gallo de evitar futuros contaxios. Pero o certo é que esta mesma acepción de globo serve para definir a nosa situación como membros desta nova sociedade na que, sen decatarnos, estamos todos e todas instalados. Así, tomamos café co mesmo grupo de amigos, xantamos cos máis próximos, viaxamos cos máis íntimos e, o que é máis importante, encerrámonos nas nosas casas chuchando noticias, opinións e criterios daqueloutras burbullas nas que nos atopamos cómodos.

Lemos os mesmos xornais, escoitamos as mesmas emisoras de radio e tv, empregamos determinadas redes sociais e non queremos nin intentamos pinchar noutros globos ou burbullas. Deste xeito nos tempos da chamada aldea global pasamos á parroquias illadas, onde nunca mellor dito, bebemos das follas parroquiais na que se converteron as plataformas de comunicación, agromando unha sociedade enfrontada, dividida e insolidaria. Temos que recuperar o máis elemental pensamento crítico.
En pleno terceiro milenio coas xeracións mellor formadas e cos recursos xamais imaxinados non seremos quen de romper estas burbullas e superar este continuo mangoneo?. É cuestión de coraxe…

AUTHOR: Emilio

soledad.vallet

Hola Carmen, bonita iniciativa. Participo con este Haiku inspirado en

«sosiego«. Una nube, / tal vez pasajera, / algodona el amor.

Ilustración de una historia de instagram con el poema de la autora @soledad.vallet

@taller_de_escritura_andrea_niz

A partir de la palabra «NACER»: «Con llanto llegó //
de mis entrañas nació //
tomó mi vida.»

@historias_en_la_red_

NACER

Nacer esa niña que rompió mi karma con su inocente llanto❤️

@pepagirongarcia

Mensaje: Alivio
Aprendemos toda la vida, pero hay cosas que ocupan demasiado espacio. Respeta, borra y filtra.

Dejar de escuchar siempre la vida de otros, podrá aliviar la nuestra.

Nacer
Empezar un viaje hacia lo desconocido.

El primer diálogo de la vida.

Sosiego
Cuando mandas a tu cerebro a dar un paseo.

Coraje
La felicidad puede durar un instante, el coraje te ayuda a recuperarla cuando la pierdes.

Pere Aloy pere_aloy_

El ALIVIO y SOSIEGO más PROFUNDO acontece cuando uno descubre el CORAJE de NACER a cada instante.

Nacer a cada instante es entregarse indefenso y vulnerable, reconocer que no sabes utilizar todas las posibilidades, sacar partido de cada una de ellas, amarlas todas, ser ese espacio inmenso que permite que todo emerja de la nada, todo es bienvenido todo es inevitable, nada está bajo control. Ser testigo momento a momento del ir y venir aceptar lo que llega y soltar lo que se va. Vivir sin rechazar a la muerte, porque quien sabe quizás morir es simplemente nacer en lo desconocido.

@doloresespiñeirafigueirido

NACER

Nacer, es vida

Nacer es amor

Nacer es un milagro

Nacer es abrirse a la vida

Nacer es despertar con ilusión

Nacer es vivir cada día

desde el prisma del amor.

David Das Tebras

·www.davidtebras.comInformación de usuario

SOSIEGO

Un alma en paz

O home levantouse cedo e saiu da sua fermosa casa colgante, nos Cañons do Sil.
A quietude e a fermosura das vistas facian xogo coa beleza e a bondade da sua alma.
Pensaba no seu neto.
Adoraba o seu neto.
E o seu neto, eu, adoroo e añorao moitísimo.

Salvador Fernández

Salvador Fernández

CORAJE

Cobarde, manida brújula
Ya no aventuras el norte
Al perder la fe en tu aguja

Rey desnudo sin tu corte
Esperas a que el miedo ruja
Espantajo de buen porte

Soldado de plomo venido en oro
Por la alquimia de la duda
Derrotado siempre sin decoro

Ave rapaz de frente ceñuda
Cualquier gallina se presta
A afilar tus garras curvas

Trovador de la gran gesta
Ensalzas a un falso héroe
Mintiendo a la plebe honesta

[…]

Calla, calla, voz de conciencia
Aleja el temblor de mis piernas
No dejes que habite en mí la cordura
Tocaré el violín a tres cuerdas

**Neuromante**

carclam

El reto del relato

SOSIEGO
Brisa era una gatita muy introvertida. Cuando llegó a casa, estuvo escondida tres días. Sutil y silenciosa, le encantaba dormir cerca de la cara de mi hijo, y velar su sueño observando su respiración.
Cuando entró en la adolescencia, cerraba la puerta de su cuarto, así que Brisa se resignó a pernoctar en nuestro dormitorio.

***Esa noche de diciembre nos hemos quedado dormidos en el sofá del salón, subimos la escalera aturdidos y nos metemos en cama. No me percato de que he dejado encendida y hecha un ovillo la vieja manta eléctrica, con la que alivio mis dolores de espalda.
Ya de madrugada, Brisa maúlla sin parar sobre mi mesilla. La oigo, pero tengo tanto sueño que no reacciono a su queja. Brisa insiste, se pone sobre mi pecho y me obliga a abrir los ojos…
– Qué te pasa, bonita? Me incorporo y un poco desconcertada percibo un olor dulzón y picante…
– Oye, no te huele raro? Mi marido se levanta vacilante y se asoma a la escalera. La planta baja está llena de un humo espeso…
– ¡Rápido! ¡despierta al niño, tapaos la cara y salid de la casa!

Todo ocurre deprisa, casi como una ensoñación…Salimos corriendo y tosiendo de la casa, el sofá está incandescente! Lo saca al exterior y, al contacto con el aire frío de la noche, una llamarada enorme se eleva como un surtidor de fuego.
¡Brisa nos ha salvado la vida!.
Unos minutos más y la llamada muerte dulce nos habría llevado a los tres…

@_hechizo_de_luna

NACER

Nacer esa niña

que rompió mi karma con su

inocente llanto

@carecala

CORAJE

Oreo mi tristeza

y la tiendo al sol

@elena_ramirez_ocasar

CORAJE

La ciudad estaba en fiestas y el grupo de amigas decidimos pasear por los puestos de los hippies para aumentar nuestra gran reserva de collares, pendientes y coleteros. Sí, estábamos en la época de levantarnos con el tiempo suficiente para arreglarnos antes de ir a clase. Ni qué decir tiene que eso no lo hago ahora, no voy como una zombie al trabajo, pero nunca tan arreglada como entonces. 

Los puestos estaban tan llenos que íbamos alejados de ellos, hablando y riendo, hasta que una voz nos sacó de nuestras cosas. Detrás de esa voz estaba el vendedor de ángeles ( lo bauticé así un tiempo después), el que fijó la mirada en mí y después dijo: «vas a ser muy feliz y vas a tener dos hijos».

Le saludamos y nos fuimos entre risas. Muchachas de quince años sin pareja y hombre, nos gustaban los niños, pero no  pasaba por nuestros planes y, menos en los míos propios, una persona con discapacidad severa… Mis planes eran tener casa, trabajo y coche. Ser independiente.

Con el paso de los años la independencia cada vez estaba más cerca, una independencia no total, con ayudas, pero lo suficiente para gustarme y hacerme sentir bien. Con el tiempo también me enamoré, sí, y me fui a 300 kilómetros de mi casa, de mi familia. Y con el tiempo, una vez conseguidas ciertas metas, llegaron otras y ahí sí que entraban los hijos. Casi veinte años después de esas fiestas mi cabeza y mi corazón empezaron a albergar la idea de que sería factible tener un hijo. Busqué casos similares y encontré todos ellos en el extranjero. Pero era posible.

La familia sabía de nuestra decisión y nos apoyaron con todo el miedo que puede entrar en un mismo cuerpo a la vez. Nunca me han parado mis diferencias para las cosas importantes, me he informado primero, he buscado lo que necesitaba y abrazando mi propia esencia, me he llenado del coraje necesario para ello.

Mi primer bebé murió dentro de mí como mueren muchos bebés sin que la madre llegue a saber que está embarazada. Yo lo sabía. Estaba tan pegado a mí que tardé más de dos semanas en poderlo sacar, era mi bebé y lo tenía que expulsar… cuántos sentimientos, sentirse embarazada y de repente nada.

El estrés paralizó todo menos mi cuerpo, que empezó a metabolizar más rápido de lo normal. Hipertiroidismo lo llaman. El embarazo no llegaba, no podía llegar en esas condiciones, no se produce la anidación si las tiroides están tan afectadas.

Ambos necesitamos en ese momento un poco de aire fresco, cuidar en común y nos decidimos por adoptar un perrito, un cachorro, que nos llenara de lametones y amor. Fenris, que así se llamaba, lo puso todo patas arriba con sus juegos y su energía. Somos muy perrunos y los paseos con el pequeño me fueron liberando de las tensiones, de los problemas, de las muertes. Pasear en medio de la nada viéndolo feliz hacía que yo también lo fuera. 

Cuando Fenris cumplió dos años decidimos intentarlo de nuevo, con esa fuerza y ese coraje del principio y a la primera no fue, pero a la segunda, a la segunda Fenris me olía y evitaba ser brusco conmigo desde un principio. Esa actitud hizo que me hiciera la prueba, por la tarde, a solas, sin aguantar la orina para que sea más certero. Zas! Raya clarita, pero raya.

Esa raya tiene mañana 19 meses y la casa, después de que Fenris nos dejara, vuelve a estar patas arriba porque siempre lo he dicho…no sé hacer hijos tranquilos, todos me han salido igual

https://www.instagram.com/stories/highlights/18150795895220252/

video en @karmadecarmen

Publicado por karmadecarmen

Mi pasión es escribir pero antes fue docente, formadora, autora y asesora, hasta que conseguí eso que Virginia Woolf llama una habitación propia y aquí estoy, disfrutando de esta nueva oportunidad que me regaló la vida.

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